El lingüísta estudia, sin duda, los idiomas, pero no para aprenderlos; es decir que los estudia cientificamente: como fenómenos, no como instrumentos [...] quede, pues, establecido que la lingüística no coincide con el conocimiento de las lenguas y que el lingüísta no es simple conocedor de idiomas. - Coseriu (1986), a pag.12