[...] cuando decimos que el latin es una “lengua muerta”, la expresión se justifica sólo en cuanto nos referimos, pongamos, al latín de Cicerón, o sea, a una lengua común y literaria que ya no se emplea usualmente, y en cuanto ya no llamamos “latín” a los idiomas romances, que representan su continuación, es decir, su estado actual. - Coseriu (1986), a pag.29